Este poema ya fue publicado en este blog, pero pasado el tiempo y a raíz de algunas cuestiones que nunca terminan de aclararse, creí conveniente volver a incluirlo.
Si alguna vez la musa
te concede la merced de visitarte
y has decidido
desnudar el alma en versos
no deseches
la rotunda sencillez de lo sublime.
No olvides
que si lanzas en vuelo
algún poema,
ya no es más tuyo,
es propiedad de todos los que leen
y no escribas pensando
en aquellos de intelecto prestigiado;
trata de hacerlo
con la exacta certidumbre
de que cada poesía
es patrimonio universal y colectivo.
No abuses de lo oscuro
procura hallar la luz con tus palabras
y por sobre todo
ten presente
que el único poema que deleita
es aquel que nos conmueve,
nos arranca una sonrisa,
quizás algún temblor inexplicable,
o esa lágrima rebelde
que llena de nostalgias
y perturba el alma.